¿Es recomendable la ropa para mascotas?

Tal vez poquitas sean las cosas que nos hagan tanta gracia como mirar a un animal con ropita o complementos. Muchísimos afirman que los perros, por ejemplo, la precisan, que no es tan solo un capricho. No podemos dar una respuesta categórica, pero en este artículo hablamos sobre en qué casos es recomendable y en qué casos no poner ropa a tu mascota.

Es cierto que muchísimas razas han avanzado y cambiado tanto que ya no es probable para ellos adaptarse a una hábitat natural como es el suyo. Se han acomodado a ser mascotas, a tener calor cuando hace frío y a estar frescos en los días más cálidos.

¿Necesitan ropa las mascotas?

Como muchísimos dirían, esta es la pregunta del millón. Pues bien, es cierto que hay perros que son más frioleros que otros. Cada uno debe conocer a su mascota y observar si siempre y en todo momento intenta buscar un lugar calentito en el que refugiarse o estar pegadito a la estufa.

Por otro lado, los cambios de temperatura les afectan. Imagina un día de invierno en el que estáis en casa juntos al lado de la estufa. Más llega su hora de salir y habéis de ir a la calle a hacer sus cositas. Pues bien, pasar del calor al frío en cuestión de segundos puede crear un choque en su cuerpo. En este caso, ponerle una ropita de abrigo podría ser lo más conveniente.

Es cierto que los animales tienen el cabello que los protege del calor y del frío, más hay ocasiones particulares en que debemos ceder. Incluso hay perritos como los yorkshire que sufren más el frío, pues su masa anatómico es poquita. Si lo tapas con una mantilla en casa y le pones un abriguito al salir a la calle, seguro que te lo agradecerá.

Grupos de riesgo

Y para concluir, está el último conjunto, que es probable que necesite abrigo: los ancianos y cachorros. Los primeros la precisan por el hecho de que con la edad sus músculos están frágiles y sus sistemas de defensa ya no funcionan como antes, por lo que un cambio brusco de temperatura podría hacer que se enfermen.

Los cachorros, terminan de llegar al planeta tras estar múltiples semanas en la barriguita de mamá calentitos y rodeados de sus hermanitos. Llegar a un planeta frío puede ser un choque para ellos y por esto muchísimos se pasan el tiempo temblando. Cubrirlos con una mantita y darles calorcito con nuestras manos o abrazos será lo mejor para hacerlos sentir bien.

Para tapar con ropa a un perro de forma correcta, el traje deberá ir hasta la base de la cola. Los lomos traseros, por tener tal vez menos grasa, es una de las partes que más sufre el frío. Por tanto, estos modelos que se ven dejando al descubierto esta zona solo son por moda y no por necesidad del animal.

Moda canina

Como hemos dicho, los animales pueden, en situaciones singulares, precisar ropa para mascotas. Sin embargo, está la otra cara de la moneda: la moda canina. Es decir, poner ropa a los animales por agrado o para participar en concursos. ¿Sí o no?

La réplica depende de múltiples factores. Son estos:

-Materiales cómodos para las mascotas. Los materiales deben ser aptos para ellos y no producirle picores o molestias
-Que no limite sus movimientos
-Tu agrado personal. No es nada prohibido poner ropita a nuestras mascotas, por lo que eres tú mismo quien decide si hacerlo o no

Pese a que la decisión es tuya, recuerda siempre y en todo momento que debes velar por el bien de tu mascota. Si esta se está sintiendo incómoda, se la quiere quitar, le pica o molesta, lo mejor es que olvides tu idea de vestir a tu mascota.

Sin embargo, si la mascota se está sintiendo a agrado y el material confeccionado es de buena calidad, ¡adelante! Sobre gustos no hay nada escrito.

Vídeo relacionado: moda canina de Karina Bridge

10€ de descuento en Rover: la red de cuidadores de mascotas y paseadores de perros más grande del mundo

Cuando tienes que viajar o ausentarte unos días de tu vivienda, nunca está de más disponer de algún servicio que te permita dejar tu mascota en buenas manos. Lo mismo si necesitas alguien que pasee a tu perro ocasional o habitualmente. Ese servicio es el que viene a facilitarte la empresa de la que te hablamos en este artículo: se llama Rover y te ofrece la posibilidad de buscar un cuidador o paseador de confianza en tu zona. Además, si no conocías este servicio, en la parte inferior de este artículo te ofrecemos un cupón para nuevos clientes con el que tendrás un descuento de 10€ en tu primera contratación.

Rover es un servicio que puedes utilizar a través de su página web o de su app, y te permite darte de alta tanto como cuidador y/o paseador y también buscar alguien para alojar y cuidar tu perro o gato unos días.

Este servicio dispone ya de más de 200.000 cuidadores de mascotas; para buscarlos, en su página web solo tienes que introducir el tipo de servicio que buscas, tu dirección o código postal y los días para los que vas a necesitar el servicio.

Los cuidadores y paseadores son personas amantes de los animales que cuidarán de tu mascota y te mantendrán informado con noticias y fotos de tu perro o gato. Rover es una empresa comprometida con el objetivo de que el cuidado de mascotas sea seguro, sencillo y asequible, por lo que es ideal para personas que al viajar no pueden llevar a su mascota o tienen jornadas de trabajo largas o por turnos.

Rover te ofrece la seguridad del pago online para formalizar la contratación y te permite ver reseñas de cada cuidador, para así poder hacerte una idea de cómo cuida a los animales, por lo que nos parece una de las mejores opciones que hay hoy en día para poder dejar a tus mascotas a buen recaudo cuando tienes que ausentarte unos días o te pasas todo el día fuera de casa.

CUPÓN DE DESCUENTO PARA NUEVOS CLIENTES

(Válido hasta 31/12/2019)

Utilizando este cupón tendrás 10€ de descuento en tu primera reserva a través de Rover. El valor del cupón aparecerá en tu cuenta de Rover una vez canjeado, y se aplicará sobre el coste del servicio en una única reserva. Para utilizarlo, tienes que acceder a la página web mediante el enlace inferior y al hacer la reserva escribir RESERVAR10 en el área destinada a cupones.

Ir a Rover

Educando a los perros desde pequeños para que no ladren por la noche

Si hay algo que puede desesperar a un propietario y a los vecinos de nuestra comunidad son los ladridos continuos de un perro. Este inconveniente conlleva quejas vecinales que suelen a terminar en demandas y pagos de multas, y también en el peor de los casos, en el abandono del perro. Para solucionar el inconveniente del cachorro que se dedica a ladrar sin cesar por las noches es fundamental que sepas que tiene solución, que no hace falta recurrir ni al abandono del cachorro ni a la compra de aparatos dañinos como los collares de descarga eléctrica u otras técnicas que son un mal trato en toda regla con destino a el animal, simple y llanamente debes aprender a educar a un cachorro para eludir que ladre.

Primero debes tener clara la diferencia entre el cachorro pequeño que se dedica a llorar por las noches fruto de su inseguridad y pavor al haberse recién separado de la progenitora y de sus hermanos, y lo que vamos a tratar el día de hoy acá, es contar, el cachorro ya no tan pequeño que por las noches ladra por cualquier cosa.

Para comenzar debes tener claro que un cachorro no se pone a ladrar por la noche por agrado, sino que todo tiene su origen y sus causas.

Principales causas de los ladridos por la noche

El cachorro ladra por las noches para llamar la atención: habitualmente sucede cuando el cachorro tiene demasiada energía que no ha quemado durante el día. El cachorro ladra por las noches por el hecho de que algo le llama la atención: pueden ser ruidos, luces, olores, etc.

Entre múltiples causas las principales son las siguientes:

  • La socialización. Un cachorro que no ha sido socializado correctamente en el período de socialización, tenderá a ladrar muchísimo más que un cachorro socializado. Un cachorro socializado se vuelve un cachorro saludable y nivelado, más seguro y más confiado.
  • El ejercicio. La carencia de ejercicio va a condicionar que tu cachorro ladre más o menos. Si tu raza es una raza de naturaleza activa (lebrel, de presa, etc.) y no realiza el bastante ejercicio físico durante el día, no te extrañe que por la noche esté ansioso y libere esta ansiedad ladrando.
  • El calor. En épocas de calor, los cachorros y los perros en general acostumbran a dormir más de día debido al “agotamiento” que les generan las altas temperaturas. Eso provoca que por las noches estén bastante activos, más frescos, y más dispuestos a gastar energía. Ladrar para ellos es una espléndida forma de gastar esta energía.
    La raza. Como ya vimos en otro artículo, hay perros que son más ladradores que otros y es responsabilidad del propietario educarle para eludir que ladre en exceso.
  • La tristeza. Sí, la tristeza. Un cachorro que ladra intermitentemente por las noches puede ser síntoma de un cachorro que se está sintiendo triste, solo, aburrido, y llama la atención ante la desesperación de no ser respondido por ninguna persona. Suele pasar en perros que pasan muchísimo tiempo solos, o los habituales perros que atan a una cuerda en el jardín y duermen en la caseta.

Sabiendo las causas ya no tienes justificación para ponerle solución a este desagradable inconveniente. Un cachorro que ladra en la noche es síntoma de que tiene alguna deficiencia que hay que suplir.

La química entre animales y humanos

Muy probablemente en alguna ocasión hayáis oído y además utilizado la expresión “tener química” para hacer referencia a alguien. Pues esta expresión, dicha la mayoría de las veces a la ligera, podría tener un sentido bastante real y funcional en el mundo que sienten los perros. Sobretodo en de qué forma lo sienten.

Dejando de lado lo puntual de la expresión en sí, lo cierto es que humanos y perros compartimos espacio y tiempo, más no sentimos la realidad que nos rodea de la misma manera. Sabemos, efectivamente, que los perros utilizan sus sentidos de modo bastante diferente a nosotros. No descubrimos nada al contar que los perros utilizan el olfato como sentido más importante y esto les permite conocer y reconocer el mundo.

Sabemos también que el olfato del perro puede de sentir olores y matices que no somos capaces ni de imaginar (a pesar de que cada día, en cada paseo nos demuestren de lo que pueden ser capaces). Y alén de lo exclusivamente habitual para la gran mayoría (olfateo de basuras, pipis y heces de otros perros, plásticos, envases, etc…) cada cierto tiempo leemos en la prensa casos de perros y perras que han ayudado, por ejemplo, a rescatar a alguien que se había perdido, o que han ayudado a encontrar a personas que habían quedado soterradas. También echan una mano a advertir sustancias ocultas y lo más sorprendete, previamente, es que muchísimos de ellos lo hacen sin adiestramiento previo. Perros que avisan prematuramente a sus propietarios de una enfermedad, antes de mostrar síntomas y antes de que cualquier instrumento médico inventado por el ser humano sea capaz de advertir el más mínimo cambio en su organismo.

Existen muchísimos perros con una sensibilidad a la comunicación química sensacional. Pero para comprender todo eso mejor, quizás sea conveniente aclarar qué es eso de la comunicación química.

Para iniciar, deberíamos considerar que la comunicación humano-perro se puede clasificar en tres grandes grupos: oral (voz y sonidos), gestual (lenguaje corporal) y química (COV compuestos orgánicos volátiles).

La comunicación química se distingue de las demás dos por el hecho de que es la única que es unidireccional. Es contar, así como la voz, los sonidos y además el lenguaje anatómico son bidireccionales (ambas partes podemos emitir y recibir), nuestro organismo no está tan preparado para recibir, procesar y también entender lo que pudiese recibir por este canal (el químico). La evolución nos ha dotado de otras capacidades más nos ha hecho en la práctica insensibles en este sentido.

Los perros, en cambio, pueden y saben procesar la información que les llega por este canal. Su olfato está preparado para captar esta clase de señales que emitimos de manera inconsciente y que contestan a cambios fisiológicos más que a pensamientos facultativos.

Dicho de otra forma, la comunicación química es el resultado de reacciones fisiológicas en nuestro organismo provocadas por la interacción con el entorno. Eso se traduce en que resulta ridículo tratar de fingir un estado anímico ante nuestro colega o colega de cuatro patas. Esta es tal vez una de las claves del triunfo de la convivencia entre humanos y perros. Su alta capacidad de observación y su olfato van a darle en poquitos segundos la información real de de qué manera nos hallamos. No sirve de nada tratar de fingir relajación cuando estamos nerviosos, ni al contrario. Ni nada por el estilo.

Es por eso que cuando se trabaja el temor, la calma o cualquier otro aspecto relacionado con el comportamiento de nuestro perro lo primero que debemos hacer es mirarnos a nosotros y ser conscientes de lo que podemos estar transmitiendo de modo inconsciente.

Si nosotros no somos capaces de mantener la calma en una situación concreta no podemos pedirle a nuestro acompañante perruno que lo haga. No estamos en condiciones de hacerlo, por lo que será mejor que ganemos distancia con eso que nos preocupa y que intentemos iniciar a trabajar desde un lugar más adecuado para los dos, en el que nosotros podamos mantener la calma y relajarnos. Será entonces cuando todo en nosotros esté señalando a nuestro acompañante que es hora de relajarse.

Para terminar, contar que la voz es tal vez la herramienta comunicativa menos eficaz. El lenguaje anatómico es muchísimo más fiable para ellos. Y la comunicación química es probablemente la fuente más eficaz y fiable para ellos. Conque ya que no la podemos controlar (por lo menos voluntariamente), estemos atentos a sus réplicas en este sentido. Por el hecho de que pueden darnos pistas bastante interesantes para resolver conflictos y también enigmas que ocultan algunos de sus comportamientos.